martes, 24 de febrero de 2009

AEROMEDICA DESPIDE A UN TRABAJADOR POR ESTAR ENFERMO DE CANCER

23 de febrero de 2009 - 22:48
Aeromédica despide a un trabajador por estar enfermo de cáncer
Por: Archipielagonoticias
Aeromédica Canaria, cuyo único propietario es Miguel Valdivieso Sánchez, médico reconvertido en empresario sanitario y que actualmente gestiona buena parte del servicio público de ambulancias, al habérselo adjudicado la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha procedido en el día de hoy al despido de uno de sus trabajadores, de 24 años de edad, al que le fue recientemente diagnosticado un cáncer, estando actualmente en tratamiento de quimioterapia, siendo hijo de un relevante dirigente sindical en la empresa, cuyo despido está pendiente de resolución por el Tribunal Constitucional.
Las causas que alega en su carta de despido la empresa son que al estar el trabajador de baja por enfermedad “el mantenimiento del contrato de trabajo no se considera rentable” y de “tratarse de una medida de conveniencia”, reconociendo que el despido es improcedente y optando por indemnizarlo. El trabajador afectado, en el expediente previo al despido, manifestó su oposición a la pretensión de la empresa, alegando que con la medida de extinción del contrato de trabajo bajo la cobertura de expediente sancionador, con causa en su grave enfermedad, se está produciendo una ilícita actuación que atenta de forma flagrante contra el derecho a la dignidad de la persona (artículo 10 Constitución); el derecho a la integridad y el derecho a recuperar la salud (artículo 15 CE); el derecho a la igualdad y no discriminación (artículo 14 CE); y el derecho a causar baja médica. Intersindical Canaria, sindicato al que pertenece este trabajador, mantiene la convicción de que carece de cobertura en las normas laborales vigentes, el que se pueda derivar algún perjuicio, como ocurre con este despido, que atenta contra el derecho a recibir asistencia sanitaria, manifestada en la exoneración de trabajar por prescripción médica, por imposibilidad, y con el objeto de recuperar la salud. El sindicato nacionalista destaca que el despido encubre la obsesión del patrón de la empresa de extender al hijo la persecución de que ha sido objeto su padre Don Antonio Quintana, dirigente de Intersindical Canaria. Trabajadores de la empresa consultados por este periódico, han afirmado que “cualquier trabajador que ejercita su derecho a recuperar su salud, no puede sufrir un acto de represalia por el empresario, constituyendo el despido de este compañero una aberración que colma el vaso de la tiranía impuesta por este empresario, que gestiona un servicio público tan esencial como es trasladar enfermos y accidentados y que se paga con el dinero de todos”. Destacan a su vez el trato discriminatorio que ha sufrido este compañero, pues existen trabajadores en la empresa de baja por enfermedad a los que afortunadamente no se les ha despedido. Personal sanitario a los que se ha pedido opinión sobre este escabroso hecho, han destacado que “una persona que mantiene una titánica lucha contra una enfermedad de suma gravedad, ha de ser beneficiaria del máximo apoyo, respeto y protección en su batalla por la vida”, condenando la brutalidad del despido impuesto por Aeromédica y consideran que a una empresa del sector sanitario le es exigible una mayor sensibilidad hacia los enfermos. Subrayan que "en la realidad social, los enfermos de cáncer conforman un grupo diferenciado de pacientes que suscitan particular consideración restrictiva en el conjunto de la vida social, no pudiendo ser objeto de segregación, como ocurre con este despido". Abogados especialistas en derecho laboral han manifestado su asombro y condenan con contundencia la acción de este empresario, destacando que “contradice el sistema de valores de la Constitución y merece el máximo repudio, ético y jurídico, acciones como el despido fundamentado en una enfermedad como el cáncer y subrayan la crueldad de los humillantes argumentos utilizados para despedirlo, como el de que “no se considera rentable para la empresa” o “tratarse de una medida de conveniencia de la empresa”. Ponen de manifiestos estos profesionales que “la simple declaración de improcedencia no consigue evitar el efecto regresivo que se persigue, pues el trabajador que es despedido por estar enfermo de gravedad, acaba sufriendo la pérdida efectiva del puesto de trabajo”. Se inicia ahora el proceso ante el Juzgado de lo Social, debiendo ser resuelto en un plazo no superior a dos meses. Si este despido, tal y como aspira el trabajador afectado y su sindicato, es declarado nulo por violentar derechos fundamentales recogidos en la Constitución, deberá ser readmitido en las mismas condiciones.
Comentarios enviados
Hipócrates: Qué fuerte
Lucy Rodríguez: Además de todo lo manifestado por especialistas juridicos y sanitarios así como por Intersindical Canaria, que comparto en su totalidad, cabría preguntarse si la Consejería de Sanidad no es consciente lo que se esta haciendo con dinero público, pagar despidos improcedentes a trabajadores enfermos. Sr, Valdivieso, los trabajadores y trabajadoras no somos cosas que se utilizan "a conveniencia", somos personas que, incluso, y a pesar nuestro, enfermamos. Usted no es sólo un insensible que nada debería tener que ver con la salud de los y las ciudadanas. Es, además, un nazis que utiliza a las personas a su conveniencia, trabajadores de usar y tirar y es, finalmente un obseso que no puede soportar que existan dirigentes sindicales con dignidad. Toda la que usted no tiene. Antonio, para tí y para tú hijo todo mi apoyo y mi afecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario